ESCENA V
ESCENA V EL HOMBRE, solo La cosa está bien arreglada así. Yo necesitaba algún hombre joven y fuerte que me prestase auxilio en caso necesario. Ese Gilberto es lo que me conviene... Me parece que oigo rumor de remos y los acordes de un bandolín en el río... Sí. ( Se dirige al parapeto.--Óyense los sonidos de dicho instrumento y una voz lejana que canta. ) Es él. ( La voz se aproxima. ) ¡Ya desembarca... bien... ahora despide al barquero... magnífico! ( Volviendo al proscenio. ) ¡Hele aquí! ( Entra Fabiano Fabiani embozado en su capa y se dirige hacia la puerta de la casa. )
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