Libros / La Vuelta de Martín Fierro / Capítulo 18
XVIII
XVIII 816 Se largaron, como he dicho, a disponer el entierro; cuando me acuerdo me aterro: me puse a llorar a gritos al verme allí tan solito con el finao y los perros. 817 Me saqué el escapulario, se lo colgué al pecador, y como hay en el Señor misericordia infinita, rogué por la alma bendita del que antes jué mi tutor. 818 No se calmaba mi duelo de verme tan solitario; ahí le champurrié un…
El primer capítulo es gratis en la página del libro. El resto se lee y se escucha con la suscripción — en pesos, por Mercado Pago, sin tarjeta internacional.
← Capítulo anterior · Capítulo siguiente →